¡Nuestro Sueño!
Desde una época inmemorable.
El fútbol ha sido un sueño para todos los guatemaltecos desde que se inicio desde mil novecientos desde que lo trajeron los hermanos Aguirre Matheu hasta nuestros tiempos donde juega Juan Carlos “El Pin” Plata, Carlos Ruiz o Marco Papa, pero sigue siendo un sueño que algún día lograremos alcanzar. Pero nuestras aspiraciones siguen de pie y cada vez que va a comenzar las eliminatorias a cada mundial, miramos a cualquier guatemalteco con aquella fe de que algún día llegaremos a dicha competencia ya sea en China o En las Pampas de Argentina, o desde Alaska hasta Micronesia, pero nosotros los amantes al fútbol seguiremos con la esperanza de ver a una selección nacional con la franja en el pecho jugando contra Brasil o Inglaterra y ganándoles como lo aspiramos.
Pero nuestra realidad sabemos que nunca lo vamos a lograr, aunque tenga una importancia de que cualquier Chapín, juegue con la pelota hasta los mareros y niños que sueñan con patearla, esto es algo importante para nuestra patria difundida de tanta corrupción y violencia, es bueno que cada uno juegue en equipo porque como lo decía un programa de televisión “…un deportista más un delincuente menos…” estas eran las frases inspiradoras de una presentación de deportes que lograba escuchar con mis tíos ya que lo miraban y esta más que claro porque media vez un delincuente se vuelva deportista pueda ser que él le de algún triunfo a nuestra patria en el fútbol.
Guatemala no es una potencia mundial en el fútbol, estamos ubicados en el ranking de la Federación Internacional de Fútbol Asociados (FIFA), situados en el 107, ¡pues quien diría! que hasta allí llegaríamos, pero bueno lo que me gusta ver como nos unimos en el estadio para que cuando juega la selección y los árbitros nos pita mal y la afición nos ponemos molestos y es cuando enfrentamos a cualquier rival fuerte de la zona de concacaf, además todos nosotros portamos la camisola de nuestro equipo en cualquier ocasión cuando juegan los cremas o los rojos hasta cuando juegan los niños en cualquier campo siempre llevamos nuestra playera azul y blanco. ¡Pero ustedes creen que en Septiembre no se la ponen! estamos equivocados, porque cuando no juega la Selección allí la estamos portando como es costumbre en nuestras fiestas patrias.
Y si es de patriotismo se trata, miremos en los estadios cada fin de semana siempre uno espera que alguno de los jóvenes que juegan van a llegar a la Selección mayor y va a cambiar nuestro fútbol; pero lo que si me agrada es ver a los propios jugadores cantar ese lindo Himno Nacional “Si mañana tu suelo sagrado, lo amenaza invasión extranjera…” solo imaginemos que nosotros venceríamos a nuestros rivales en un futuro que hasta hoy todavía no podemos manifestarlo, porque a nuestros jugadores solo porque les pagan bien no les preocupa que los apoyemos y que nos quememos la garganta grietándoles ¡ustedes pueden!, pero al final aunque este vestido de Quetzal, pintado la cara con la bandera o hasta pintado el estomago con ¡vamos Guatemala! nunca podremos jugar bien, pero así es nuestro importante fútbol que siempre jugamos como nunca pero perdemos como siempre.
Desde una época inmemorable.
El fútbol ha sido un sueño para todos los guatemaltecos desde que se inicio desde mil novecientos desde que lo trajeron los hermanos Aguirre Matheu hasta nuestros tiempos donde juega Juan Carlos “El Pin” Plata, Carlos Ruiz o Marco Papa, pero sigue siendo un sueño que algún día lograremos alcanzar. Pero nuestras aspiraciones siguen de pie y cada vez que va a comenzar las eliminatorias a cada mundial, miramos a cualquier guatemalteco con aquella fe de que algún día llegaremos a dicha competencia ya sea en China o En las Pampas de Argentina, o desde Alaska hasta Micronesia, pero nosotros los amantes al fútbol seguiremos con la esperanza de ver a una selección nacional con la franja en el pecho jugando contra Brasil o Inglaterra y ganándoles como lo aspiramos.
Pero nuestra realidad sabemos que nunca lo vamos a lograr, aunque tenga una importancia de que cualquier Chapín, juegue con la pelota hasta los mareros y niños que sueñan con patearla, esto es algo importante para nuestra patria difundida de tanta corrupción y violencia, es bueno que cada uno juegue en equipo porque como lo decía un programa de televisión “…un deportista más un delincuente menos…” estas eran las frases inspiradoras de una presentación de deportes que lograba escuchar con mis tíos ya que lo miraban y esta más que claro porque media vez un delincuente se vuelva deportista pueda ser que él le de algún triunfo a nuestra patria en el fútbol.
Guatemala no es una potencia mundial en el fútbol, estamos ubicados en el ranking de la Federación Internacional de Fútbol Asociados (FIFA), situados en el 107, ¡pues quien diría! que hasta allí llegaríamos, pero bueno lo que me gusta ver como nos unimos en el estadio para que cuando juega la selección y los árbitros nos pita mal y la afición nos ponemos molestos y es cuando enfrentamos a cualquier rival fuerte de la zona de concacaf, además todos nosotros portamos la camisola de nuestro equipo en cualquier ocasión cuando juegan los cremas o los rojos hasta cuando juegan los niños en cualquier campo siempre llevamos nuestra playera azul y blanco. ¡Pero ustedes creen que en Septiembre no se la ponen! estamos equivocados, porque cuando no juega la Selección allí la estamos portando como es costumbre en nuestras fiestas patrias.
Y si es de patriotismo se trata, miremos en los estadios cada fin de semana siempre uno espera que alguno de los jóvenes que juegan van a llegar a la Selección mayor y va a cambiar nuestro fútbol; pero lo que si me agrada es ver a los propios jugadores cantar ese lindo Himno Nacional “Si mañana tu suelo sagrado, lo amenaza invasión extranjera…” solo imaginemos que nosotros venceríamos a nuestros rivales en un futuro que hasta hoy todavía no podemos manifestarlo, porque a nuestros jugadores solo porque les pagan bien no les preocupa que los apoyemos y que nos quememos la garganta grietándoles ¡ustedes pueden!, pero al final aunque este vestido de Quetzal, pintado la cara con la bandera o hasta pintado el estomago con ¡vamos Guatemala! nunca podremos jugar bien, pero así es nuestro importante fútbol que siempre jugamos como nunca pero perdemos como siempre.
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